Tiene una bonita voz y una potente presencia escénica pero no cuenta con un estilo concreto y su carrera está vacía de éxitos.
El misterio, por fin, ha sido desvelado. Edurne será la representante de España en el próximo festival de Eurovisión, TVE ha confirmado durante una rueda de prensa en la que ha presentado oficialmente a la cantante madrileña como su esperanza para ganar el festival 46 años después de su último triunfo. Pero, ¿puede Edurne conseguir este arduo reto?
Una de las máximas del ente público para elegir a un artista de forma interna es que el cantante sea conocido por la mayoría del público y cuente con varios años de carrera como aval. Con estas premisas, la cadena confió anteriormente la responsabilidad del proyecto eurovisivo a Pastora Soler en 2012 y El Sueño de Morfeo en 2013. Edurne cumple también, de sobras, con ambas exigencias. Saltó a la fama en 2005 cuando participó en la cuarta edición de «Operación Triunfo», donde acabó en sexta posición, y desde entonces ha publicado cinco álbumes y ha concursado en diferentes programas de éxito como «¡Mira quién baila!» o «Tu cara me suena». Además, durante 2014 fue presentadora del espacio «Todo va bien» en Cuatro. Pero para ganar Eurovisión, se necesitan muchas otras cualidades. He aquí los pros y los contras de la elección de Edurne como nuestra representante.
En mi opinión pienso que haremos de nuevo el ridículo en Eurovisión, creo que España tiene artistas bastantes más conocidos y con una mejor lista de éxitos, realmente si no hubiese sido por su paso por el programa ''Tu Cara Me Suena'', nadie sabría que habría sido de ella, y como colaboradora en el programa ''Todo va bien'', tuvo a mi parecer varios comentarios o críticas algo salidas de tono. Por lo que me replanteo que este año no tendremos la oportunidad de ganar. Realmente nunca la hemos tenido, pero en estos dos últimos años con Pastora Soler y Ruth Lorenzo logramos hacer mella en Eurovisión, algo que me veo extremadamente crudo con Edurne, creo que le faltan muchísimas cualidades para un show así.
PUNTOS A FAVOR
1. Una bonita voz y una potente presencia escénica
Edurne no tiene la calidad vocal de Pastora Soler o Ruth Lorenzo, dos de nuestras últimas representantes. Es más, una de las principales críticas que recibió durante su paso por «Operación Triunfo» es que tenía ciertos problemas de afinación. Su evolución, vista a través de programas como «Tu cara me suena» o en el musical «Grease», nos ha demostrado sin embargo que Edurne ha mejorado mucho en este aspecto fruto de una autoexigencia que nunca ha negado. Ganó el programa de Antena 3 gracias a actuaciones sobresalientes a nivel vocal y demostrando, además, una fuerte presencia escénica. Su imitación de Pink! fue espectacular por los numerosos saltos y acrobacias y la de Beyoncé se convirtió en todo un fenómeno en Youtube, con más de tres millones de visualizaciones. Si apuesta por una canción «rompepistas», Edurne cuenta con todos los ingredientes para hacer un gran espectáculo sobre el escenario de Viena.
2. Guapa y muy famosa
Aunque a veces esto pueda ser un problema, Edurne también ha conseguido destacar en carreras alternativas a la música. Además de hacer sus pinitos como presentadora en el programa de Cuatro «Todo va bien», la hemos visto en varios anuncios de cosmética y numerosas campañas solidarias. Es habitual de la prensa rosa gracias a su relación con el portero del Manchester United David De Gea y también de la prensa masculina, siendo considerada por los lectores de FHM como la chica española más guapa en varias ocasiones.
3. Un «temazo» para ganar el festival
Aunque aún no hemos podido escuchar la canción que interpretará en Viena, el mánager de Edurne anunció poco antes de su elección que habían presentado «un temazo capaz de romper todas las listas de ventas». La composición está firmada por Thomas G-sson y Peter Boström, con la adaptación al castellano de Tony Sánchez-Ohlsson, que estuvo detrás también de «Quédate conmigo» de Pastora Soler en 2012 y «I love you mi vida» de D'Nash en 2007. Sólo falta ver si la canción realmente está a la altura de las expectativas.
PUNTOS EN CONTRA
1. Una carrera sin éxitos
Edurne lleva nueve años en la cresta de ola, publicando discos y participando en famosos programas de televisión. Pero, ¿cuál es hasta ahora el temazo de su carrera? ¿Por qué canción todos la recordamos? Una vez concluido su paso por «Operación Triunfo», la madrileña no ha conseguido despuntar en las listas de éxitos y su último disco editado fue un fracaso en ventas. Es cierto que en Eurovisión la trayectoria poco importa, puesto que los últimos ganadores eran artistas casi desconocidos en sus respectivos países, pero esa ausencia de un brillo ganador puede jugar en su contra.
2. Un tema íntegramente en español
En Eurovisión puede ganar cualquier tema, pero desde 1995 sólo una canción ha conseguido el triunfo sin haber sido cantada en inglés («Molitva», la propuesta serbia de 2007). Edurne ya ha anunciado que su tema, «Amanecer», será íntegramente en castellano, por lo que puede partir con cierta desventaja con respecto al resto de rivales. Eso sí, su tema está elaborado por Thomas G-sson, autor del hit «Euphoria» que hace dos años barrió en el festival de la mano de la sueca Loreen.
3. Una propuesta poco arriesgada
Los austriacos el año pasado apostaron por la extravagante Conchita Wurst en busca de algo muy apreciado en Eurovisión: lo singular. El festival sólo se puede ganar a través de dos maneras: o llevando un temazo («Euphoria» de Loreen en 2012, por ejemplo) o consiguiendo que el artista se diferencie del resto de representantes, como ocurría claramente con Conchita Wurst. La puesta en escena también puede ser crucial a la hora de desequilibrar la balanza, pero los dos principales objetivos a la hora de presentar una propuesta para tan competitivo certamen son esos. ¿Qué puede hacer Edurne en este caso? La madrileña no tiene un estilo concreto ni un carácter definible. Se la puede clasificar como una gran artista pop, pero eso no es suficiente para ganar Eurovisión. Por tanto, sus aspiraciones pasan por llevar un buen tema de corte internacional apoyado por una buena puesta en escena alejada, eso sí, de los típicos clichés de vestidos brillantes, coreografías manidas, ventilador y pirotecnia. Europa quiere algo original.